sábado, 7 de diciembre de 2024

Su mirada

Lanzó esa mirada de rencor, como alguna vez lo había echo en su niñez, cuando se terminaban los juegos y era hora de dormir. Entendí así, que aquél que siempre fue mi desvelo, aún seguía siendo ese niño y guardaba en su corazón toda una niñez que no quería abandonar.

Aquella niñez de juegos, de amigos, de soldaditos, de juguetes… ella vivía en él, a pesar de su edad.

Le era difícil, incomprensible e inaceptable la vida que observaba y juzgaba. Esa vida de la sociedad a la que debía adaptarse. Con normas sin sentido, con hipocresía, falta de valores. La cuestionaba, le daba vueltas en un cabeza de niño, a pesar de su sapiencia.

Tenía todo para vivir una adultez plena, tenía inteligencia, sabiduría e instrucción. Pero el se refugiaba en la idea del niño eterno. ¿Sería miedo? ¿Sería la no aceptación de un mundo adulto enfermo y problemático?

Creo que nunca desvelaré el misterio… pero no olvidará jamás mi corazón esa mirada de niño incomprendido, de adulto que teme crecer.

Esa mirada fue un puñal…

Sandra Brinkworth, mayo de 2023


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