lunes, 14 de abril de 2025

Ajedrez. Jorge Luis Borges

 Tenue rey, sesgo alfil,

reina encarnizada, torre directa y peón ladino

sobre lo negro y blanco del camino

buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada

del jugador gobierna su destino,

no saben que un rigor adamantino

sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero

(la sentencia es de Omar) de otro tablero

de negras noches y de blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.

¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza

de polvo y tiempo y sueño y agonía?

Jorge Luis Borges.

La luz y la sombra

 

La luz y la sombra

 

El sol asomaba por la ventana

Leía un hermoso cuento

Disfrutaba de cada palabra

Cada frase era una conquista

Una conquista del autor a mi corazón

De repente, finalizando mi lectura,

Fue como si la habitación se llenara de una luz enceguecedora

Pronto descubrí que esa luz

Era lo que despertó en mi ese hermoso texto

Ya no era la misma

Me había empapado de belleza

Me sentía radiante y llena de admiración

Cuando quise compartir mi alegría

Con quien era mi compañero

Noté que a regañadientes aceptó leer

Emocionada al llegar al final pregunté

¿Te gustó?

De pronto la oscuridad y un túnel

Yo saliendo, el estancado

No, no lo entiendo, fueron sus palabras

Pero yo no lo entendía a él

domingo, 13 de abril de 2025

No estoy

 

No estoy

Recostado sobre el noble árbol mi insensibilidad se convirtió en mutismo e indiferencia. ¿Cómo podría ser de otra manera?, siempre sufrí la extraterritorialidad de quien no tiene raíces. No es inusual entonces, que a espaldas del noble árbol yo sea solo un despojo de algo que no ha vivido y ni siquiera siente unicidad con la naturaleza. Estoy perdido.

Flama

 

Flama

La observo, eso creo yo. Ella me observa e ilumina. Ella, cilíndrica vela amarilla encendida, cual silente faro en el acantilado. Las olas, viento, la flamean. Ella, intacta, brinda su ser para dar la luz.          

Mi vela, como algo único entre todos los objetos, se ira consumiendo y yo absorberé esa luz. Porella mi ser también brindara calida luz para los que sepan ver.