jueves, 27 de febrero de 2025

GRIS

 

Las hojas del otoño dejaban detrás de sus pasos un nostálgico revuelo. Los frondosos liquid ambar con sus magníficos colores, parecían opacarse a su paso. El viento que soplaba suave y bondadoso mágicamente, detrás de él era una serenata de un amor que ha muerto.

        Era el camino de regreso. Ese hombre gris, que dejaba una estela de dolor tenía grises los cabellos, gris la barba, gris el traje y una enorme bufanda gris. Solo nostalgia a su paso. Regresaba de ese sitio donde quedan inmortalizadas las personas que amamos. Él amaba mucho a una mujer, dulce, adulta, compañera de vida. la muerte, siempre importuna, se la quitó.

        Pasos cansinos, abatidos, derrotados. Mirada vidriosa, aliento gélido. Labios apretados. Cuello con ese nudo que sube y baja. Y el día… gris, como él, como su alma, como desde cuando cerró los ojos esa dulce mujer.

ALGUIEN TE ESPERA

 

ALGUIEN TE ESPERA.

 

Los rubios rulos color sol acarician su rostro, su rostro maduro que deja entrever la bella joven que ha sido. En su mirada hay nostalgia, tristeza de algo que no acabo de completar. Sus ojos color cielo iluminan a quien observa, sus palabras cautelosas, sin exabruptos, son certera en sus afirmaciones.

En su hogar la espera su tesoro, el menor. El que aún no remoto vuelo por su juventud. La alegría de su corazón, extensión de su alma. En otro lado esta su otro retoño, demostrando todo lo que de ella aprendió, trabajo duro, profesionalismo y seriedad.

Podría sentirse completa por sus dos retoños. Pero hay algo que falta en su corazón. Esas noches que su niño no está y la casa vacía, ella huele un aroma parecido a la soledad, Su corazón, un libro abierto, con páginas en blanco esperando ser llenadas con una historia de amor. Ese amor que se escurre. Ese amor que en algún sitio esta.

Desde mi secreto rincón le deseo que encuentre a ese ser que le haga brillar más aun, que la haga vibrar y sentir viva. Porque sé que en algún lugar hay un hombre que la necesita y que juntos serían muy felices.

Para Lili, con amor

MIS OJERAS

 

MIS OJERAS

 

El tic tac del reloj y el viento tenue que ingresaba silente por la ventana. El parpadeo sutil de una luminaria en la calle. La temperatura ideal para dormir en esta noche de septiembre. Sabanas cálidas y suaves. Almohada gentil. Tiempo que pasa. Antes minutos, ahora horas. Mis ojos siguen abiertos pensando en que en unas horas tendré que levantarme. Y el tic tac.

Y el roce de mi pelo con la almohada comienza a molestarme. El parpadeo de la luz. Cierro la ventana. Comienza a hacer calor. Abro la ventana. Me dispongo a volver a la cama. Me moleta la sabana.

Un vaso de agua me dará somnolencia. Voy a la cocina. Veo a la ventana. Amanece.  Llego a la habitación, suena mi alarma. Un día mas y mis ojeras.