lunes, 25 de noviembre de 2024

Poema a mi hijo

 

Tú… vive

 

Tú, mirada inquisidora

Tú, que me lees y me adivinas

¿Cómo podría escaparme de tu mirada?

¿Cómo podría hacer lo que me apetece?

¿Cómo podría seguir probando el filo de la navaja?

Sin que tú me salvaras

¿Por qué tú? Si solo eres carne de mi carne

¿Si te tuve en mi vientre incontables noches de amor?

¿Por qué tú quieres salvarme?

¿Por qué tú quieres enseñarme?

Sólo un propósito tengo para ti.

Que vivas tu vida sin mis cargas.

Sin mis dolores.

Sin mis desasosiegos.

Sin mis temores.

Sin mis miedos.

Si al fin son sólo míos

¿Por qué te empeñas en salvarme?

Yo no estoy en peligro…

Yo estoy viviendo…

Y haciendo lo que siento que puedo hacer

Quizás no sea lo mejor,

No lo sé…

Pero es lo que mi alma me pide

No te empeñes en salvar esta alma vieja

Cuando tú tienes toda una vida por vivir

Vívela y libérate de las ataduras.

Yo aprendí a volar con el peso

que me empuja hacia las profundidades.

¡¡¡Yo ya puedo volar!!!!

Ya no me quiero hacer daño,

Porque aprendí lo valiosa que soy,

Aprendí que soy solo una,

Y que pude brindar al mundo mi más puro retoño.

No sigas protegiéndome.

Aprendí a hacerlo sola

Aprendí a respetarme.

¿Por qué insistes en un estar?

Estar para alguien que ya vivió

Viví tu vida

Llena de racimos de uvas

Como un prado de flores

Como un campo sin cultivar

Lleno de girasoles

Es tu oportunidad

Me haría muy feliz verte volar

 

De Sandra para mi Santi

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