lunes, 25 de noviembre de 2024

Ave Fénix

 

AVE FENIX

 

Paloma herida… tu ala lacerada te ha dejado vulnerable. ¿Por qué  hay tanta tristeza en tu mirada? ¿Por qué en tu corazón se ha instaurado tal herida? Hay algo doloroso dentro de tu frágil corazón, te has vuelto distante. No disfrutas de las nimias cotidianeidades como lo hacías antes. ¿Pudiera ser que esa pequeña herida ha derrumbado tu mundo y ya no encuentras metas ni desafíos? Ave Fénix, ¿Por qué aun no has renacido de tus cenizas como lo hicieras otrora infinitas veces?

Tu alma sabe y ha vivido en las tinieblas muchas veces, te has caído y levantado. Sabes de miradas que te han culpado y juzgado, de tantos momentos de hastío que parecían no tener fin. Y aun así, supiste levantar los ojos al cielo, y con tus alas quemadas, supiste volar. Si tu vida nunca ha sido fácil, ni tampoco te esforzaste porque lo fuera, buscando siempre caminos intrincados, miradas traicioneras, palabras tortuosas. Aun así… pudiste volar.

Siempre remontaste vuelo porque entendiste la necesidad de volver al nido para alimentar a tu cría. Quizás él ahora no necesite tu protección. Te aseguro paloma, que él necesita volver a ver el resurgir del Ave Fénix en ti. Él nota tu triste mirada, tu semblante abatido, tu postura alicaída. Te lo ha dicho muchas veces; ¿no puedes renacer al menos por él? El fuego que guardas en ti aún está intacto, lo sé. Las fuerzas para volar las tienes, también lo sé.

Quizás piensas, paloma, que esta vez el resurgir tiene que ser por ti, por tu amor a la vida, por tu necesidad de seguir siendo. Pero se, alma herida, que tu resiliencia quizás nunca estuvo ligada a tu amor por tu corazón, por tu alma infinita, por tus alas que tanto han resurgido. Quizás, paloma, has retornado tantas veces y no ha sido por ti. ¿Quizás un instinto de supervivencia? Eso, paloma herida no es suficiente. Tienes la gran capacidad de observar y advertir las actitudes, sentimientos y emociones de los demás. Pero déjame decirte, paloma, que no has intentado entenderte y menos aún amarte. Paloma herida, has tomado la postura de quien deja todo acontecer. Tu ala necesita más de ti, necesita ese hálito de fuego que antes tuviste.

¿Quieres, paloma, seguir sin tu vuelo? ¿Cómo seguirás volando si no sanas tu ala herida?

Vuelve a ser Fénix, vuelve a arder en el fuego para así salir de tus cenizas, victoriosa. No sigas siendo Sísifo, cargando una piedra que volverá a caer.

Mereces más, paloma herida. Mereces vivir.

Sandra Brinkworth, noviembre de 2023

No hay comentarios: